Tradición oral, exposición de objetos antiguos y mariachi tradicional, con Mi Barrio Cuenta en San Joaquín

  • Publicado el 19 febrero, 2014

Decenas de personas recorrieron interesadas la exposición Mi Barrio Cuenta en San Joaquín, Cuauhtémoc, que se inauguró en la casa de usos múltiples de esa comunidad gracias a la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado y el Conaculta.

El evento comenzó con la presentación del Mariachi Tradicional Cañero que interpretó sones, polkas y canciones antiguas.  Posteriormente se llevó a cabo una mesa redonda sobre historia y vida cotidiana, en la que participaron algunos de los vecinos con mayor edad y arraigo en la comunidad.

El Profr. Armando Orozco explicó que se tiene noticia de que los primeros pobladores de San Joaquín se asentaron a finales de 1700.  Un siglo después, la familia Ochoa compró una buena cantidad de terreno e instaló la hacienda, misma que funcionó prósperamente hasta bien entrado el siglo XX.  Se distinguió por su alta producción sobre todo en arroz –del que llegó a haber dos molinos – maíz y caña de azúcar.

La señora Teresa Montes Plascencia habló sobre la tradición de las pastorelas en San Joaquín, misma que se remonta a décadas atrás.  Señaló que por muchos años esta comunidad se distinguió por contar con las cuadrillas mejor preparadas y ataviadas, por lo que eran famosas en todo el Estado.  Explicó  que en la actualidad ha disminuido porque ya no se cuenta con el ensayador, sin embargo, sus hijas han decidido fortalecer esta costumbre y volver a presentarlas.

Estela Cernas, nieta de Micaela Cernas, comentó que su abuela fue durante muchos años la única partera con que se contaba en San Joaquín.  Ella asistió a la mayor parte de las mujeres al dar luz. En la exposición se muestra la “bocina”, utensilio de madera del que Dona Micaela se valía para escuchar el corazón del niño que estaba por nacer.

Por su parte, el señor José Vallín relató que en las primeras décadas del siglo XX la gente venía a Colima generalmente a pie, o en bestias quienes contaban con burros o caballos. La vida cotidiana se reducía prácticamente al trabajo en la hacienda, en el que la mayor parte de los pobladores estaban implicados.

“La diversión que teníamos era que un tío tenía un tocadiscos y los domingos ponía música y la gente se acostumbró a acercarse para oír y hasta bailar”.

Otra de las tradiciones importantes de San Joaquín es la devoción a San Antonio, cuya imagen, propiedad de la familia Orozco, es venerada desde hace más de cien años por los pobladores no sólo de esa comunidad sino de localidades vecinas.  El 13 de junio, día del Santo, se le lleva música y se baila delante de la imagen, para que el santo esté contento y los bendiga con buenos temporales, salud y amor.

Durante la presente semana se llevarán a cabo visitas guiadas para los alumnos de las escuelas de la comunidad y la exposición se mantendrá abierta, de cuatro y media a ocho y media, hasta el próximo domingo 23 de febrero.

Deja tu comentario

avatar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

SUSCRIBIRME AL BOLETÍN

SÍGUENOS EN REDES SOCIALES