Presentan avances en la restauración del Monumento Funerario de Manuel Álvarez

  • Publicado el 5 septiembre, 2017

La Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado presentó los avances de la restauración que bajo la supervisión del INAH Colima se realiza al monumento funerario del General Manuel Álvarez, primer Gobernador de la entidad, como parte de las actividades para conmemorar los 160 años de Colima como estado libre y soberano.

Construido con un estilo neogótico por el alarife Lucio Uribe entre los años 1857 y el 1865, el mausoleo que se encuentra al interior del Templo de Nuestra Señora de la Salud, en el municipio de Colima, presenta un deterioro importante en los materiales de edificación.

La restauración que tendrá una inversión de alrededor de 180 mil pesos, consiste en la limpieza de superficies, consolidación de estratos de soporte, reposición de molduras, ornamentos y aplanados faltantes, recuperación de basamento, reposición de acabados, la reintegración de la cruz, instalación de placa informativa e iluminación escenográfica.

Al respecto, el Secretario de Cultura, Carlos Ramírez Vuelvas, comentó que esta iniciativa surge de la petición hecha por Manuel Godina, autor del libro “Colima, Estado Libre y Soberano. Marzo de 2017, a 160 años de su erección”, quien planteó la necesidad de hacer una rehabilitación de esta cripta, dado a su valor arquitectónico e histórico.

Aunque la estructura del sepulcro fue intervenido por el INAH Colima en el 2004 debido a los daños originados por el sismo del 2003, Cynthia Marcela Polanco Isais, maestra en arquitectura y supervisora de la sección de monumentos históricos del Centro INAH Colima, explicó que luego de la petición hecha por la Secretaría de Cultura Estatal, el pasado 10 de marzo se autorizó la rehabilitación del monumento funerario debido a los daños visibles exteriores, como la disgregación del material de construcción que presentaba exfoliaciones ocasionadas por la humedad y la antigüedad.
Actualmente se investiga si hay niveles originales debajo del monumento, además, debido al desprendimiento de unas lápidas se recurrió al área de Antropología Física del INAH ante la posibilidad de extraer los restos óseos para realizarles un proceso de limpieza, restauración y análisis de antropología física, examen empleado para determinar la edad, sexo, enfermedades y algunas características morfológicas del sujeto, así como el número de individuos depositados en el lugar.

“En el caso de Manuel Álvarez tendríamos que buscar la parte donde la bala atravesó la costilla y en este caso esperaríamos a encontrar, si es que lo hubiera, a la mejor un rastro de tela, a lo mejor la bala”, indicó la antropóloga física Rosa Flores:

Añadió que para este estudio primero se limpian los restos, se separan los materiales, se extiende el individuo, se fotografía, se llena una cédula de antropología física con todas las características encontradas y se hace la determinación con base a tablas específicas establecidas, una vez hecho esto el sujeto es depositado en el monumento.
“Vuelve a su lugar de descanso en un monumento ya restaurado, en unas mejores condiciones porque el material óseo ya está limpio y preservado, además que ya se tiene información de ese monumento”, puntualizó.

El evento donde se informaron los avances al monumento funerario en mención, también contó con la participación de Jesús Mendoza Preciado, Párroco del Templo de Nuestra Señora de la Salud, así como del escultor Mario Rendón Lozano, quien habló sobre la escultura de Don Manuel Álvarez, ubicada en la glorieta del municipio de Villa de Álvarez.

Externó que es una escultura figurativa vaciada en concreto con un tamaño poco visto en ese material. “Se trata de una excelente pieza, dignamente modelada, con sobriedad en el tratamiento de los pliegues, con acierto en el manejo ideológico de la pieza y en ese sentido es una escultura en concreto, insisto, que no vamos a encontrar en esas dimensiones con facilidad”.
Aludió a la investigación realizada por Blanca Garduño sobre la autoría de la escultura, siendo un trabajo artístico dirigido por el Maestro Jorge Chávez Carrillo con la ayuda de otros individuos, como se requiere en cualquier escultura monumental, quizá debido a ello es que el crédito de la obra se haya atribuido antes a otras personas.

“Una escultura de estas dimensiones no la hace un escultor de buenas a primeras, menos si se trata de una escultura bien elaborada, bien estructurada, dignamente modelada y técnicamente impecable”, comentó Mario Rendón, por lo que refirió que quizá este talento lo haya adquirido el artista gracias a su contacto con escultores como Juan Cruz, José L. Ruiz, Francisco Zúñiga, entre otros, quienes realizaron monumentos importantes en el país, muchos de los cuales fueron elaborados en el taller de escultura monumental de La Esmeralda, donde estudió Chávez Carrillo.

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